Google revisa su guía sobre contenido con IA y aclara cómo evaluar su calidad

Google enlaza su guía de contenido con IA con los criterios de sus evaluadores. Qué cambia en la documentación y qué revisar antes de publicar.
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Ilustración de una mano que corrige con lápiz rojo un artículo, con otro borrador detrás.

Google actualizó el 1 de octubre su guía sobre el uso de contenido generado con IA en sitios web. El cambio incorpora referencias a los criterios de sus evaluadores de calidad. Para los equipos de marketing que utilizan estas herramientas, ofrece una ocasión concreta para revisar qué valor aporta cada página y cómo se comprueba antes de publicarla.

El registro oficial de cambios de Search Central explica el alcance: Google quiere poner su documentación en sintonía con las presentaciones que utiliza en sus eventos para desarrolladores. Esa es la novedad confirmada. El anuncio no describe un nuevo algoritmo ni una nueva prohibición del contenido con IA.

Qué aclara la guía de Google

La guía actualizada sobre contenido con IA remite a dos apartados del manual de evaluadores: el abuso de contenido a gran escala y el contenido principal con escaso esfuerzo, poca originalidad y poco valor añadido. También explica que estas evaluaciones sirven para valorar los sistemas de búsqueda y que sus puntuaciones no influyen directamente en el posicionamiento.

El documento insiste en revisar manualmente la exactitud y fiabilidad antes de publicar. El control alcanza también a los títulos, las metadescripciones, los datos estructurados y los textos alternativos de las imágenes. Corregir el cuerpo del artículo deja fuera una parte importante de lo que puede recibir el usuario si esos elementos se generan por separado.

Una mano marca comprobaciones en un artículo situado entre dos documentos fuente, junto a una lupa.
Contrastar las afirmaciones con sus fuentes permite revisar la fiabilidad del borrador. Ilustración editorial generada con IA.

El problema de publicar muchas páginas sin aportar valor

La política sobre abuso de contenido a gran escala se refiere a páginas creadas principalmente para manipular los resultados, con poca utilidad para las personas. Entre sus ejemplos figuran combinar textos de otras webs sin aportar valor y transformar materiales existentes de forma automática para producir muchas páginas.

Las directrices para evaluadores, apartados 4.6.5 y 4.6.6, ayudan a entender ese criterio. Indican que una página puede merecer la valoración más baja cuando todo o casi todo su contenido principal procede de otras fuentes y combina escaso esfuerzo, poca originalidad y poco valor añadido para el lector. Citar la procedencia, por sí solo, no resuelve esa carencia. Son criterios de evaluación; no permiten predecir la posición que tendrá una URL.

Una revisión práctica para equipos de marketing

La siguiente lista es una propuesta editorial de No Tragues Humo para convertir esas orientaciones en un control de publicación. No es una lista oficial de Google ni una garantía de posicionamiento.

  • Escribir la aportación en una frase. Antes de aprobar una pieza, anotar qué pregunta resuelve y qué incorpora la empresa: una prueba, una comparación propia, un ejemplo documentado o datos verificables.
  • Crear una ficha de comprobación. Asociar las afirmaciones importantes con su fuente y fecha. En noticias de herramientas, separar lo anunciado de lo disponible y comprobar si el acceso incluye España.
  • Revisar una familia de páginas. Si una plantilla genera fichas o páginas locales, examinar varios casos juntos. Preguntarse si cambiar únicamente el nombre del producto o la ciudad deja información suficiente para decidir.
  • Asignar una persona responsable. Dejar claro quién comprueba cifras, prestaciones y ejemplos, y quién autoriza la publicación. Un estado de «revisado» debería corresponder a una comprobación real.
  • Inspeccionar la página final. Comparar el título y la descripción con el contenido, comprobar los enlaces internos en WordPress y verificar que una imagen no promete algo que el texto o el producto no sostienen.
Cuatro comprobaciones antes de publicar: contrasta las fuentes, explica tu aportación, asigna un responsable y revisa la página final.

Explicar el proceso cuando ayude al lector

La documentación sobre contenido útil recomienda dar contexto sobre cómo se ha elaborado una pieza cuando el lector pueda esperarlo. En contenido automatizado, puede resultar útil explicar qué papel tuvo la herramienta y por qué se utilizó.

Para una agencia o una pyme, nuestra recomendación es empezar por un flujo concreto, como las fichas de producto o las noticias del blog, y aplicar una revisión repetible. La actualización documental puede servir para mejorar ese proceso sin atribuirle cambios de posicionamiento que Google no ha anunciado.

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