En la página de agencias SEO en Girona de No Tragues Humo había un apartado sobre cambiar una web de plataforma. Explicaba qué convenía pedir antes de una migración, pero dejaba una duda que merecía más espacio: qué hacer con las páginas que van a desaparecer durante el cambio.
La respuesta ya estaba en otra guía de la web. Faltaba conectar ambas explicaciones para que quien estuviera preparando una migración pudiera continuar la lectura justo en ese punto.
Ese es el tipo de trabajo que busco resolver con IA cuando reviso el enlazado interno. Para hacerlo utilizo skills: instrucciones preparadas para una tarea concreta. En este caso, deben ayudar a la IA a entender qué cuenta cada página, proponer una conexión útil y explicar por qué merece la pena añadirla. El ejemplo de Girona formaba parte de una revisión de 47 páginas del comparador. Entre las decisiones también hubo enlaces que convenía dejar como estaban.
Antes de pedir enlaces, hay que darle a la IA una web que pueda entender
Cuando solo estás trabajando en un artículo, resulta relativamente fácil recordar qué otra pieza podría ampliarlo. La dificultad crece con la web: hay guías que se publicaron hace meses, páginas con nombres parecidos y enlaces que ya están en el menú, aunque no aparezcan en el párrafo que estás leyendo.
En una consulta de Reddit sobre enlazado con IA, un usuario planteaba precisamente cómo reunir los contenidos, las URLs y las páginas importantes de su sitio para que la herramienta pudiera relacionarlos. Es una buena pregunta de partida: ¿con qué información está tomando sus decisiones?

En NTH, la revisión partió del inventario de esas 47 páginas, que agrupan agencias por servicio o ubicación, y de los textos que ya tenían. Se recogieron sus introducciones, apartados de orientación y preguntas, junto con los enlaces existentes. Así se podía distinguir entre lo que explicaba cada página y lo que necesitaba ampliar.
Una lista de URLs ayuda a localizar el contenido. Para decidir dónde encaja un enlace hace falta leerlo. El título de una guía sobre migraciones puede parecer adecuado y, sin embargo, tratar un asunto distinto del que plantea nuestro párrafo. Por eso la información de trabajo tiene que incluir el fragmento de origen y el contenido del destino, además de sus direcciones.
Si quieres probarlo en tu web, puedes empezar por una sección que conozcas bien. Reúne sus URLs, títulos, textos y enlaces actuales. Si la herramienta puede abrir las páginas, comprueba una muestra de lo que ha recuperado. Cuando no tenga acceso, facilita el texto con su URL de origen. Esa pequeña comprobación evita pedirle decisiones sobre páginas que solo conoce de nombre.
La skill convierte ese contenido en propuestas que se pueden revisar
Con los textos disponibles, la IA puede buscar relaciones entre ellos. Para esta tarea, una skill tiene que indicar qué hacer con esas coincidencias: localizar el párrafo donde surge una necesidad, comprobar que el destino la resuelve y preparar una modificación concreta. También debe permitir que la respuesta sea «aquí ya existe una salida suficiente».
En la revisión de NTH, cada propuesta reunía la página de origen, el fragmento, el destino, las palabras que llevarían el enlace y el motivo de añadirlo o conservarlo. Esto permite leer la decisión completa. Una pareja de URLs, por sí sola, obliga a volver a abrir las páginas para descubrir qué pretendía hacer la herramienta.
Una skill reutilizable también necesita indicar qué datos debe recibir, qué cambios puede proponer y qué hacer cuando falta información. Si no se ha podido leer un destino, la propuesta debería quedar pendiente. Así se conserva una duda visible en lugar de convertirla en un enlace basado en una suposición.
Girona: una pregunta sobre migraciones encontró su explicación
Volvamos al apartado de migraciones del comparador SEO de Girona. El párrafo pedía un inventario de URLs, una correspondencia entre las páginas antiguas y las nuevas y una comprobación de las redirecciones. Ayudaba al lector a concretar qué debía encargar antes de cambiar de plataforma.
Hablar de redirecciones abre otra decisión: ¿qué pasa con una página que se retira y no tiene una sustituta equivalente? Hay que decidir si tiene sentido enviar al visitante a otra página o indicar que esa dirección ya no está disponible. El código 404 identifica una dirección que no se encuentra. NTH ya tenía una guía que desarrollaba esa decisión y podía ampliar el párrafo de Girona sin obligarlo a explicar toda la cuestión.
La frase que se incorporó fue esta: «Para las páginas que se retiren, consulta cuándo redirigir una URL eliminada y cuándo mantener el 404».

Las palabras enlazadas, lo que en SEO llamamos el ancla, anticipan la decisión que se explica al otro lado. El lector puede decidir si esa explicación le interesa antes de pulsar. La frase, además, conserva el hilo del apartado: sigue hablando de preparar una migración.
Aquí se ve qué tiene que aportar la revisión con IA. Las dos páginas estaban relacionadas por una decisión concreta de la migración: qué hacer con las URLs que desaparecen. La frase se añadió al apartado manteniendo el resto del párrafo. Así, quien estuviera preparando ese cambio podía detenerse en la duda y consultar la explicación completa antes de seguir.
Soria: la conexión tenía sentido, pero el camino ya estaba abierto
La página de agencias de marketing en Soria plantea otra situación. Es razonable que una persona que compara proveedores de marketing quiera centrarse después en SEO. La relación entre ambas páginas existe y podría aparecer en una búsqueda de candidatos.
Sin embargo, la navegación ya ofrecía dos rutas a la página de agencias SEO de Soria, dentro de «Afinar la búsqueda» y «Otros servicios». Añadir otra derivación en el cuerpo habría repetido una salida que el visitante ya tenía. La decisión fue conservar esos caminos y no introducir ese tercer enlace. En Tarragona se mantuvo el mismo criterio ante una situación equivalente.
Esto no establece un máximo de dos enlaces a una página. En otro contexto, repetir un destino puede ayudar a resolver una duda diferente. Aquí lo importante era mirar dónde estaba el enlace y qué función cumplía antes de añadir otro.
La skill necesita contemplar esa posibilidad desde el encargo. Si solo se le pide encontrar nuevos enlaces, se deja fuera una parte del trabajo: reconocer cuándo la página ya ofrece el siguiente paso que necesita el lector.
| Caso | Decisión |
|---|---|
| Girona: migración. | Enlazar la guía sobre URLs eliminadas para ampliar esa duda. |
| Soria y Tarragona. | Conservar las dos rutas de cada página, sin añadir otra hacia SEO en el cuerpo. |
Qué comprobar antes y después de añadir un enlace

Una frase puede encajar bien y terminar mal aplicada: en otro apartado, sobre una versión antigua del texto o con un destino distinto. Por eso conviene conservar la página anterior y el cambio aceptado antes de editar. Si alguien ha modificado el párrafo mientras se preparaba la propuesta, hay que volver a leerlo.
Tras guardar, la comprobación útil consiste en abrir la URL pública, localizar la frase y seguir el enlace. También hay que mirar lo que debía permanecer: el párrafo que la rodea, las imágenes y los enlaces anteriores. En el caso de NTH se contrastaron el contenido guardado y las páginas públicas, con registros anteriores y posteriores por página.
El texto del enlace merece su propia lectura. ¿Permite anticipar qué se abrirá? ¿Encaja en la frase o parece colocado a la fuerza? Son preguntas coherentes con las recomendaciones de Google sobre anclas descriptivas y relevantes. Google también señala que no hay una cantidad ideal universal de enlaces por página. Una cuota fija aporta poco a la decisión que acabamos de ver en Soria.
En total, los textos revisados pasaron de 39 a 87 enlaces internos contextuales: se conservaron los 39 que había y se añadieron 48. El recuento deja fuera tarjetas y navegación. Describe los cambios realizados; saber si después contribuyen a mejorar visitas o contactos requiere observar esos resultados por separado.
Si necesitas ayuda para revisar la estructura de tu web y decidir por dónde empezar, SAF ofrece una auditoría SEO del enlazado interno. El diagnóstico permite concretar prioridades y recomendaciones; la aplicación de los cambios se acuerda aparte.
Para comenzar por tu cuenta, una sección pequeña permite recorrer todo el proceso: dar contexto a la IA, revisar una propuesta, entender por qué se acepta y comprobar qué ha quedado publicado. Girona y Soria muestran dos desenlaces de ese mismo trabajo. En una página faltaba una explicación accesible desde el párrafo. En la otra, el camino ya estaba disponible.
Preguntas frecuentes al revisar enlaces con IA
¿Qué hacer si la IA propone un destino que no ha podido leer?
Deja la propuesta pendiente y abre la página de destino. Si la herramienta no puede acceder, facilítale el fragmento relevante y su URL. Después, comprueba que responde a la duda del párrafo de origen. El título o una URL parecida no bastan para aprobar el enlace.
¿Hace falta repetir en el texto un enlace que ya aparece en la navegación?
Depende de la ayuda que aporte en ese punto. Comprueba si la ruta existente permite dar el siguiente paso y si la nueva frase resolvería una duda distinta. En Soria y Tarragona se conservaron las dos rutas de navegación y no se añadió otra en el cuerpo; ese criterio no fija un máximo universal de enlaces.
¿Qué debería quedar aprobado antes de editar la página?
La URL de origen, el párrafo actual, la frase propuesta, el ancla, la URL de destino y el motivo del cambio. Conserva también la versión anterior. Si el párrafo ha cambiado desde que se preparó la propuesta, vuelve a revisarlo antes de aplicar una frase que podría haber perdido su contexto.
¿Qué conviene medir después de cambiar los enlaces?
Primero comprueba que cada enlace está publicado en el lugar correcto y llega al destino previsto. Después, compara los resultados que buscabas, como visitas o contactos, con un periodo anterior comparable y anota otras modificaciones. El recuento de NTH pasó de 39 a 87 enlaces contextuales, con 48 añadidos y ninguno eliminado; ese dato documenta el trabajo y por sí solo no demuestra una mejora de resultados.


